En L'Hospitalet de Llobregat viven 289.510 personas, según el Padrón municipal a 1 de enero de 2025 del INE, en un término de 12,40 km². El Idescat calcula para 2025 una densidad de 23.561 habitantes por kilómetro cuadrado. Traducido a la hostelería: locales en bajos de edificios de viviendas, cocinas en las que cada palmo ya tiene dueño y un desagüe que comparte bajante con decenas de vecinos. En ese contexto, colocar un separador de grasas no es una cuestión de catálogo, sino de centímetros y de normas.
Esta guía explica qué piden las normas que se aplican de verdad en L'Hospitalet, cómo encajar el equipo en una cocina estrecha y qué volumen elegir. Si ya conoce sus cubiertos, la calculadora de capacidad le da el modelo en un minuto; si su caso tiene particularidades (dos fregaderos alejados, obrador, cocina en sótano), escríbanos desde la página de presupuesto con fotos y medidas del hueco.
Dos textos que conviene tener a mano
Quien abre o traspasa una cocina en L'Hospitalet se encuentra con dos niveles normativos distintos que a menudo se confunden. El primero es metropolitano: el Reglamento metropolitano de vertido de aguas residuales del Área Metropolitana de Barcelona, cuyo texto refundido publicó el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona el 11 de abril de 2019. Su artículo 3 lo extiende a todos los municipios del ámbito del AMB, y su anexo 3 sitúa a L'Hospitalet dentro del sistema de saneamiento número 3, el de la depuradora (EDAR) del Prat de Llobregat, junto a Cornellà, Esplugues, Sant Joan Despí y parte de Barcelona, entre otros.
El segundo es municipal y muy reciente: la Ordenanza reguladora de la gestión de los residuos municipales del Ayuntamiento de L'Hospitalet de Llobregat, aprobada definitivamente por el Pleno el 28 de enero de 2025 y publicada en el BOPB el 24 de febrero de 2025. No trata del agua, sino de los residuos, pero dedica varios artículos al aceite de cocina usado y a lo que no puede acabar en el alcantarillado. Para un restaurante, es la norma local que más directamente toca la grasa.
El separador vive en la frontera entre los dos textos: retiene en el agua la grasa que el reglamento del AMB no admite y convierte esa grasa en un residuo que la ordenanza municipal obliga a gestionar como tal.
Por qué el agua de su cocina no es doméstica
Mucha gente da por hecho que el agua de fregar platos es agua doméstica, la misma que la de cualquier piso del edificio. El reglamento metropolitano dice otra cosa. Su artículo 2.2 define las aguas residuales domésticas como las de los usos domésticos, cocina y lavado de vajilla incluidos, pero siempre que procedan de actividades no industriales ni comerciales. El artículo 2.3 cierra la puerta: son no domésticas todas las aguas vertidas desde establecimientos donde se ejerce una actividad comercial, incluidas las de sus aseos cuando comparten red de evacuación.
Un bar, una pizzería, un kebab o un restaurante de menú son, por tanto, usuarios no domésticos en el sentido del artículo 2.17. La consecuencia práctica es que el límite de aceites y grasas del anexo 2 (250 mg/l) y el resto de condiciones de ese anexo se aplican a su vertido, sea cual sea el tamaño del local, como recuerda el artículo 27.1.a para las aguas no domésticas.
Hay un matiz útil en el artículo 2.18: el propio reglamento llama residuos a los materiales obtenidos en el pretratamiento de las aguas, «constituidos básicamente por grasas, arenas y otros sólidos». Es decir, la capa que se acumula en su separador tiene nombre jurídico de residuo desde el primer día.
El error del agua caliente
Un truco muy extendido en cocinas pequeñas es soltar agua hirviendo por el fregadero para «arrastrar» la grasa. El artículo 26.1.b del reglamento prohíbe expresamente la dilución para conseguir niveles de emisión que permitan el vertido. Además, el efecto es engañoso: la grasa caliente pasa el sifón, se enfría unos metros más allá y se pega a la bajante comunitaria, que en un edificio de viviendas es el punto más caro de desatascar.
Adónde va lo que sale de su fregadero
El artículo 10.1 obliga a todos los establecimientos comerciales con alcantarillado delante de su fachada a conectar a él sus vertidos. Y el artículo 10.2 añade que, donde la red sea separativa, está totalmente prohibido conectar conductos de pluviales a la red de residuales o al revés. En obras de reforma de bajos comerciales conviene comprobarlo antes de decidir dónde se intercala el separador: debe recibir solo el agua de cocina, nunca la de un patio o una terraza.
El artículo 15 reparte competencias. La autorización para conectar un establecimiento al alcantarillado la da cada ayuntamiento, conforme a su ordenanza; solo cuando no existe red municipal entra en juego una conexión directa a la red metropolitana, autorizada por el AMB. Para un local de L'Hospitalet, por tanto, la ventanilla de la acometida es municipal.
El artículo 24 explica por qué se controla la contaminación en origen: proteger el medio receptor, evitar anomalías en la depuración y, de forma muy concreta, garantizar que los vertidos no dañen a quienes limpian y mantienen colectores o trabajan en las depuradoras. Las grasas solidificadas obligan a entrar en la red para retirarlas a mano; esa es la razón de fondo de la exigencia.
El aceite de la freidora no es tarea del separador
Conviene separar dos flujos de grasa que en la cocina parecen el mismo. El separador trata la grasa que viaja con el agua: restos de platos, fondos de sartén, jugos de la plancha, el agua del lavavajillas. El aceite usado de la freidora, en cambio, es un residuo líquido que nunca debe entrar en el desagüe, ni siquiera pasando por el separador, porque lo saturaría en un solo vaciado.
Para ese aceite, la ordenanza municipal de residuos de 2025 es clara. Su artículo 37.4 establece que los bares, restaurantes y demás actividades que lo generen pueden solicitar el servicio municipal de recogida o deben tener contrato con un gestor inscrito en el registro de la Agencia de Residuos de Cataluña, acreditar la correcta gestión e informar al Ayuntamiento del gestor contratado. El artículo 37.7.a prohíbe verter aceite de cocina usado a la red de saneamiento o alcantarillado, y el artículo 47 repite la prohibición entre las conductas vetadas a cualquier usuario (letra k), junto con la de evacuar residuos sólidos, líquidos o pastosos por la red de saneamiento (letra j) y la de usar trituradores domésticos que viertan a la red pública (letra v).
El régimen sancionador de la misma ordenanza da la medida del riesgo. El artículo 58.4 califica como infracción grave el vertido de residuos sólidos, líquidos o pastosos por la red de saneamiento, y el uso de trituradores que evacuen a la red. El artículo 52.1.b fija para ese apartado multas de 2.001 euros hasta 100.000 euros. Vaciar el contenido del separador por el inodoro o por la arqueta del patio encaja de lleno en esa conducta.
Si un día llega la inspección
El reglamento metropolitano enumera en su artículo 62 lo que el titular de una instalación inspeccionada debe hacer: permitir el acceso sin demora, facilitar la toma de muestras, disponer de un plano del sistema de saneamiento interno a disposición del inspector, conservar los registros de caudales de suministro y remitir la información que se le pida en un plazo máximo de 10 días. En un local pequeño, el plano interno suele ser lo que falta: un croquis con el recorrido desde el fregadero hasta el separador y desde este hasta la bajante resuelve buena parte de la visita.
Cuando se detecta una actividad contraria al reglamento, el artículo 81 permite medidas cautelares que van desde requerir mejoras técnicas en un plazo hasta impedir usos indebidos, suspender la autorización de conexión o, si el daño no puede evitarse de otro modo, ordenar la clausura o el precinto de las instalaciones de vertido. El artículo 80 suma la obligación de reparar los daños causados al sistema de saneamiento, que el AMB puede ejecutar a costa del infractor.
Dos artículos interesan especialmente en una ciudad con muchos traspasos. El artículo 84 hace responsables a todos los que han participado en la infracción, de forma solidaria cuando no puede determinarse el grado de participación de cada uno. Y el artículo 86.2 fija los plazos de prescripción: seis meses para las infracciones leves, dos años para las graves y tres para las muy graves. Si compra un negocio en marcha, pida al anterior titular los justificantes de vaciado del separador y del contrato de recogida de aceite: son la manera más sencilla de saber en qué estado recibe la instalación.
Ganar sitio: elegir y colocar el equipo en una cocina estrecha
Nuestros separadores son de acero inoxidable 304 y se instalan a la vista, dentro del local, sin obra enterrada. Todos los modelos hasta 100 L están pensados para el hueco bajo el fregadero, lo que en L'Hospitalet suele decidir la compra: con menos de 140 cubiertos en el día más fuerte, no hace falta sacrificar suelo de cocina. A partir de ahí, los de 120 L y 200 L se apoyan en el suelo, de pie.
| Modelo | Cubiertos en el día punta | Colocación | Precio |
|---|---|---|---|
| 30 L | 15 a 25 | Bajo fregadero | 295 € sin IVA |
| 40 L | 25 a 40 | Bajo fregadero | 345 € sin IVA |
| 60 L | 40 a 60 | Bajo fregadero | 459 € sin IVA |
| 70 L | 60 a 90 | Bajo fregadero | 499 € sin IVA |
| 100 L | 90 a 140 | Bajo fregadero | 639 € sin IVA |
| 120 L | 140 a 220 | De pie | 799 € sin IVA |
| 200 L | 250 a 400 | De pie | 1.049 € sin IVA |
| A medida | Más de 400 | Según proyecto | Desde 990 € sin IVA |
Antes de elegir, mida tres cosas del hueco bajo el fregadero: altura libre hasta el sifón, fondo hasta la pared y ancho entre puertas o patas. Reste el espacio que necesita la tapa para abrirse, porque un separador que no se puede abrir con comodidad acaba sin vaciar. Si el hueco no da para el modelo que le corresponde, la alternativa honrada no es bajar de volumen, sino buscar otro punto del recorrido: un rincón junto al lavavajillas o la zona de office, siempre antes de que el agua de cocina se una a la de los aseos. Para el detalle de montaje, consulte la guía de instalación y mantenimiento.
Cuatro cocinas tipo y su modelo
Bar de bocadillos y platos combinados. Sirve 32 comidas en su mejor día, casi todo a la plancha, y friega en un único seno. Treinta y dos cubiertos caen en el tramo de 25 a 40: modelo de 40 L bajo el fregadero, a 345 € sin IVA. Al trabajar sobre todo con plancha, la grasa llega muy concentrada; si al abrirlo a los siete días la capa superior ya ocupa buena parte del volumen, adelante el vaciado.
Restaurante de menú del día con dos turnos. Primer turno de 46 menús, segundo de 38, y apenas cenas: 84 cubiertos. Tramo de 60 a 90: modelo de 70 L, que sigue cabiendo bajo el fregadero. La tentación es sumar solo el turno más lleno; la regla es el total del día más cargado, porque la grasa se acumula a lo largo de toda la jornada.
Obrador que cocina para comedores escolares y empresas. Produce 235 raciones diarias en temporada. Está entre 220 y 250, un intervalo que nuestra tabla no cubre con un modelo exacto: elija el de 200 L de pie o pida consejo con el formulario de presupuesto, indicando el tipo de platos y el número de fregaderos.
Cocina central de un grupo con varios locales. Prepara 520 raciones al día para repartir. Con más de 400, el equipo adecuado es un separador a medida, desde 990 € sin IVA, dimensionado sobre el caudal real. Quien quiera hacer el cálculo hidráulico completo puede seguir el método de la UNE-EN 1825-2.
Mantenimiento cuando no hay trastienda
El volumen del separador solo protege la red si se vacía a tiempo. Recomendamos un vaciado completo cada 6 a 8 semanas, y con más frecuencia si la cocina fríe mucho o trabaja con plancha todo el día. Lo debe hacer un gestor autorizado de residuos, y usted debe guardar el justificante de cada retirada: es la prueba de que la grasa retenida no ha vuelto a la red, que es justo lo que persigue el artículo 58.4 de la ordenanza municipal.
En locales sin almacén, organice el vaciado al final del servicio de cierre semanal, con el gestor citado a hora fija, para no tener cubos de grasa esperando en la cocina. El kit de mantenimiento (49,90 € sin IVA) reúne lo necesario para retirar la capa superior y limpiar las paredes entre retiradas. Tiene más detalle sobre frecuencias en nuestra página de vaciado del separador de grasas y un resumen del marco legal en normativa vigente.
Sobre plazos: todos los separadores están disponibles. Disponible: envío el mismo día si se pide antes de las 12 h, si no al día siguiente; después, entrega con SEUR en 3 días. Si tiene prevista una apertura o una inspección, cuente con ese calendario al planificar la obra. Para ver toda la gama, visite la colección de separadores de grasas o, si ya sabe que irá bajo el fregadero, la de modelos bajo fregadero.
Preguntas que nos hacen desde L'Hospitalet
¿Un bar pequeño de L'Hospitalet necesita autorización de vertido del AMB?
El reglamento metropolitano la exige por encima de 6.000 m³ de vertido al año o para determinadas actividades industriales (art. 22.1). Un bar con consumo de agua normal no suele llegar a ese umbral, pero sigue siendo usuario no doméstico (art. 2.3) y debe cumplir las prohibiciones y los límites del reglamento, entre ellos los 250 mg/l de aceites y grasas del anexo 2.
¿Qué hago con el aceite usado de la freidora?
No va al separador ni al desagüe. La ordenanza municipal de residuos de 2025 permite a bares y restaurantes pedir el servicio municipal de recogida o contratar un gestor inscrito en la Agencia de Residuos de Cataluña e informar al Ayuntamiento (art. 37.4). Verterlo a la red está prohibido (art. 37.7.a).
¿Cuánto puede costar vaciar el separador por el alcantarillado?
La ordenanza de residuos de L'Hospitalet califica como infracción grave el vertido de residuos sólidos, líquidos o pastosos por la red de saneamiento (art. 58.4) y la sanciona con multas de 2.001 euros hasta 100.000 euros (art. 52.1.b), además de las medidas que pueda adoptar el AMB.
Mi cocina no tiene sitio en el suelo. ¿Hasta qué tamaño cabe bajo el fregadero?
Los modelos de 30 L a 100 L están diseñados para ir bajo el fregadero y cubren hasta 140 cubiertos en el día punta. Por encima, los de 120 L y 200 L van de pie. Mida altura, fondo y ancho del hueco y deje espacio para abrir la tapa.
He comprado un local con separador. ¿Qué papeles debo pedir?
Los justificantes de vaciado del separador emitidos por el gestor y el contrato de recogida del aceite usado. El reglamento del AMB hace responsables solidarios a quienes participan en una infracción cuando no puede separarse la responsabilidad de cada uno (art. 84), y las graves prescriben a los dos años (art. 86.2).
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