Un separador de grasas bajo fregadero se instala sin obra y se vacía por completo cada 6 a 8 semanas en cocina profesional (el CTE DB-HS 5, apartado 7, solo fija un mínimo legal de una limpieza cada 6 meses). Estos son los 7 pasos de instalación y el calendario de vaciado.
Instalación y mantenimiento del separador de grasas en 7 pasos
Un separador de grasas bajo fregadero solo rinde bien si se instala correctamente y se mantiene con constancia. Un montaje cuidado garantiza la estanqueidad hidráulica, reduce los olores y prolonga la vida del depósito de acero inoxidable 304. En esta guía tiene los 7 pasos prácticos para instalar el separador y para gestionar con el tiempo su vaciado, la limpieza y los racores. Las indicaciones sirven para los modelos bajo fregadero (de 30 L a 100 L), los más habituales en cocinas de restaurantes, bares de tapas, freidurías y demás negocios de hostelería.
La guía en 7 pasos
Paso 1: comprobar el dimensionamiento y el espacio
Antes de empezar, compruebe que la capacidad del separador se ajusta al caudal de vertido de su cocina. Un separador demasiado pequeño reduce la eficacia de separación y obliga a vaciados demasiado frecuentes. Si tiene dudas con la talla, use nuestra calculadora de capacidad para dar con el modelo adecuado. Después revise el hueco del mueble bajo fregadero: hacen falta altura suficiente, una superficie de apoyo estable y nivelada y acceso frontal a la tapa para las tareas de mantenimiento.
Paso 2: colocación aguas abajo del fregadero
El separador se coloca lo más cerca posible de los puntos donde se generan las aguas grasas, es decir, justo aguas abajo del fregadero o del lavavajillas: nuestras fichas técnicas indican 3 m como máximo del punto de vertido más alejado. No conecte nunca al mismo separador los desagües de los aseos: al separador solo deben llegar las aguas de cocina. Apoye el depósito sobre una superficie plana, calzado con plástico o inox y nunca con madera, y compruebe con un nivel que quede perfectamente horizontal: una inclinación incorrecta altera el nivel de rebose y la separación entre las grasas y el agua.
Paso 3: conexión de la entrada y la salida
Conecte la tubería de desagüe del fregadero a la entrada del separador y la salida a la red de saneamiento autorizada, respetando el sentido de flujo indicado en el depósito. Las conexiones son de 50 mm. Nuestras fichas técnicas piden una pendiente de al menos el 1 % en la entrada, con codos de 45°, y del 1 al 2 % en la salida, donde se recomienda un sifón antirretorno. Evite los codos cerrados y los recorridos demasiado largos, que ralentizan el vertido. La salida del separador está 30 mm más baja que la entrada: no invierta nunca las dos conexiones.
Paso 4: estanqueidad con los racores EPDM
La estanqueidad hidráulica depende de las juntas. Utilice los racores EPDM (29,90 € sin IVA) para las conexiones: el caucho EPDM resiste bien las aguas grasas, las temperaturas altas de la cocina y el envejecimiento, y garantiza un cierre estable con el paso del tiempo. Coloque las juntas limpias y en buen estado, apriete sin forzar y compruebe que no haya holgura. Un racor mal montado es la causa más habitual de fugas y malos olores.
Paso 5: prueba de estanqueidad y primer llenado
Antes de volver a poner la cocina en marcha, llene el separador con agua limpia hasta el nivel de salida y compruebe que no haya goteos en los racores, la tapa ni las juntas. Deje correr agua por cada punto de vertido durante 5 minutos, como indica la ficha técnica, y compruebe que no haya fugas ni retornos. Solo cuando haya confirmado que la estanqueidad es perfecta puede dar la instalación por lista. Compruebe también que la tapa cierra bien: ayuda a contener los olores.
Paso 6: vaciado periódico
El separador retiene las grasas en la superficie y los lodos en el fondo. Con el tiempo, estas acumulaciones reducen el volumen útil y la eficiencia. Por eso hay que vaciar el depósito periódicamente: retire la capa de grasa que aflora y los sedimentos del fondo, y entréguelos a un gestor autorizado, sin verterlos al saneamiento. En el separador bajo fregadero esta tarea es manual y conviene programarla con regularidad: recomendamos un vaciado completo cada 6 a 8 semanas, y en 48 horas si la grasa llega al 25 % del volumen útil. La grasa de la superficie se retira más a menudo, cuando la capa engorda.
Paso 7: limpieza con el kit de mantenimiento
Después del vaciado, limpie las paredes interiores, la tapa y las juntas. Nuestro kit de mantenimiento (49,90 € sin IVA) reúne lo necesario para una limpieza eficaz del acero inoxidable y de las superficies en contacto con las grasas. Revise el estado de las juntas EPDM y sustitúyalas si presentan cortes, endurecimiento o signos de desgaste. Vuelva a cerrar la tapa, restablezca el nivel de agua y anote la fecha de la intervención para planificar la siguiente.
Cada cuánto intervenir
La frecuencia de vaciado y limpieza depende del volumen de aguas grasas que se genere y de la capacidad del modelo. Como referencia práctica:
| Situación | Indicación práctica |
|---|---|
| Vaciado completo | Cada 6 a 8 semanas; en 48 horas si la grasa llega al 25 % del volumen útil |
| Uso intenso (restaurante, asador) | Control frecuente de la grasa de la superficie, retirada cuando la capa engorda |
| Uso medio (bar de tapas, cocina pequeña) | Control periódico del grosor de la grasa |
| En cualquier caso | Intervenir antes de que la grasa llegue al rebose |
| Juntas EPDM | Revisión en cada limpieza, sustitución al desgastarse |
Además del vaciado completo cada 6 a 8 semanas, la regla más fiable es visual: cuando la capa de grasa superficial se acerca al nivel de rebose, hay que vaciar el separador. Registrar las intervenciones ayuda a llevar un histórico y a documentar la limpieza en su plan de autocontrol APPCC (HACCP).
Referencias normativas
Los separadores de grasas se rigen por la norma UNE-EN 1825 (UNE-EN 1825-2) y por la normativa de vertidos de aguas residuales. El vertido a la red de alcantarillado lo autoriza el órgano autonómico o local competente (Ley de Aguas, art. 101.2), y en muchos municipios se regula mediante ordenanzas municipales de vertidos. El CTE DB HS 5 prevé el separador de grasas en locales como restaurantes (apartado 3.3.1.5) y su limpieza al menos cada 6 meses (apartado 7). En los establecimientos alimentarios, además, conviene documentar el mantenimiento del separador en el plan de autocontrol basado en el APPCC (Reglamento CE 852/2004). Conservar los registros de vaciado y limpieza resulta muy útil en caso de inspección. Consulte la ordenanza de su municipio para conocer los requisitos concretos que se aplican en su caso.
Actualizado el 22 de octubre de 2026. Reglas de instalación leídas en las fichas técnicas de nuestros modelos, precios leídos en nuestra tienda y normas leídas en el BOE y en codigotecnico.org en esta fecha.
¿Necesita ayuda?
Si tiene dudas sobre la instalación, sobre el modelo más adecuado o sobre la frecuencia de mantenimiento, nuestro equipo está a su disposición. Para dar con la capacidad correcta use la calculadora de capacidad, eche un vistazo a nuestra colección de separadores de grasas o escríbanos a contacto@separadorgrasas.es. Javier, de nuestro servicio de atención al cliente, le ayudará a configurar y mantener su separador de la forma más eficaz.