Es la pregunta que más nos llega, normalmente justo después del pedido: "Bien, ¿y ahora quién me lo monta?". La respuesta te hará soltar un suspiro de alivio. Un separador de grasas bajo el fregadero, en la inmensa mayoría de los casos, lo conectas tú mismo o lo pones en media hora quien ya te lleva la cocina. No es una instalación térmica, no es una acometida de gas: es un recipiente de acero inoxidable que se intercala entre el desagüe del fregadero y el sifón, con dos racores. La cosa cambia con los modelos de pie en el suelo y con las grandes capacidades, donde la mano de un fontanero tiene sentido. Vamos a ver caso por caso qué puedes hacer tú solo, cuándo conviene llamar a un profesional y cómo evitar los pocos errores que de verdad cuentan.
Respuesta rápida: para instalar un separador de grasas bajo el fregadero (del 30 L al 100 L) no hace falta necesariamente un fontanero. Se conecta entre el desagüe del fregadero y el sifón con dos racores de EPDM, en general en 30 a 60 minutos. El fontanero conviene para los modelos de pie (120 L y 200 L), para las grandes capacidades a medida y cuando el desagüe hay que rehacerlo o el gestor de aguas pide una conexión acreditada. Nuestro separador de 70 L (499 €) es el best-seller precisamente porque se monta sin obra.
Para recordar
- Los modelos bajo fregadero hasta 100 L se instalan solos en 30 a 60 minutos, sin obra.
- El de 70 L (499 €) es el best-seller: va bajo el fregadero y se conecta con dos racores de EPDM de 29,90 €.
- El fontanero hace falta para los de pie (120 L a 799 €, 200 L a 1.049 €), para las grandes capacidades a medida y cuando el desagüe existente hay que modificar.
¿Hace falta de verdad un fontanero para montar el separador?
En la mayoría de los casos no. Si has cogido un modelo bajo fregadero, es decir casi toda la gama hasta el de 100 L, la operación está al alcance de cualquiera que sepa apretar un racor a mano y leer el sentido de una flecha. El separador se intercala entre la válvula del fregadero y el sifón: el agua sucia entra por un lado, las grasas suben y quedan atrapadas, el agua clarificada sale por el otro hacia el desagüe. Dos conexiones, una junta, listo.
La confusión nace de que "separador de grasas" evoca enseguida la arqueta enterrada que se ve en los patios de las grandes instalaciones. Eso sí que es otra historia: excavación, acometida, a veces proyecto. Pero el separador que acaba en el mueble del fregadero de un bar o de un restaurante es otro objeto, pensado a propósito para no requerir un técnico especializado. Quien ya ha montado un lavavajillas integrado o sustituido un sifón es capaz de hacerlo. El fontanero sigue siendo la elección correcta en algunas situaciones precisas, que enumeramos más adelante sin rodeos.
¿Qué podemos hacer solos sin problema?
Mucho más de lo que crees. Toda la parte que atañe a los modelos bajo fregadero está al alcance del propio dueño o de su ayudante en cocina.
La conexión hidráulica sencilla, ante todo. Desconectas el tubo que baja de la válvula, insertas el separador en línea, conectas entrada y salida con los racores de EPDM y compruebas que no gotea. Es el gesto central, y no requiere herramientas especiales: una llave inglesa, un cubo debajo para las pocas gotas, un rollo de papel.
El posicionamiento bajo el mueble. El separador se apoya nivelado, porque la separación de las grasas funciona por gravedad: si está torcido, el nivel del agua se desequilibra y el rendimiento cae. Un pequeño calce, un nivel casero sobre la tapa, y queda perfecto.
El mantenimiento ordinario, en fin, está pensado justamente para ser autónomo. Abres la tapa, retiras la capa de grasa cuajada en superficie, vacías, cierras. Nuestro kit de mantenimiento (49,90 €) reúne rasqueta, guantes y bolsas específicas para hacerlo limpio. En las cocinas que acompañamos, esta operación la hace el personal cada semana, sin llamar a nadie.
Si aún dudas de qué talla cabe bajo tu fregadero, nuestra calculadora de capacidad te da el modelo adecuado a partir de los cubiertos y del tipo de cocina.
¿Cuándo conviene llamar a un profesional?
Hay casos en los que la mano del fontanero ahorra tiempo y quebraderos de cabeza. Los vemos con regularidad y te los señalamos con honestidad.
Los modelos de pie en el suelo. El de 120 L (799 €) y el de 200 L (1.049 €) no caben bajo un mueble: se apoyan en el suelo junto al fregadero y hay que conectarlos a un desagüe más exigente, a menudo con un recorrido de tubos que revisar. Aquí un profesional ajusta pendientes y conexiones como es debido.
Las grandes capacidades a medida. El separador a medida de gran volumen se proyecta con la instalación: recorridos, acometida y a veces la tramitación con el gestor de aguas. No es terreno de bricolaje; conviene un instalador que siga el conjunto.
El desagüe a modificar. Si la tubería existente es vieja, está infradimensionada o mal puesta, bien vale arreglarla mientras insertas el separador. Un fontanero aprovecha la ocasión para enderezar pendientes y cambiar sifones cansados.
La conexión acreditada. Algunos Ayuntamientos o gestores del servicio de aguas, en fase de autorización de vertido, prefieren que la conexión la ejecute y acredite una empresa habilitada. En ese caso la instalación profesional no es solo comodidad, es parte del trámite. Repasa el marco en nuestra página de normativa vigente.
¿Cómo se instala un separador bajo fregadero, paso a paso?
Esta es la secuencia que damos al teléfono a quien quiere hacerlo solo. Cinco pasos, sin sorpresas.
1. Cierra el agua y vacía el sifón en un cubo. Trabaja con el fregadero seco, sin servicio en marcha.
2. Localiza dónde intercalar el separador: va entre la válvula de desagüe del fregadero y el sifón, lo más cerca posible de la salida, para atrapar las grasas nada más salir.
3. Conecta la entrada y la salida con los racores de EPDM (29,90 €). Respeta el sentido: la flecha en el cuerpo indica la dirección de circulación del agua. Invertirlo es el error más frecuente y manda las grasas directas al desagüe.
4. Nivela el separador con un nivel. Apoyo estable, tapa accesible sin desmontar medio mueble, porque ahí abrirás para la limpieza.
5. Vuelve a abrir el agua, deja correr unos minutos y comprueba cada unión con papel seco. Ni rastro de humedad, has terminado.
Tiempo real, la primera vez, entre 30 y 60 minutos. La segunda cocina que montes la haces en un cuarto de hora.
¿Qué herramientas y racores hacen falta para la instalación?
Poca cosa, y justo ese es el punto. Resumimos lo que tiene en casa cualquier cocina y lo que vale la pena tener a mano.
| Tipo de separador | Instalación | Tiempo orientativo | ¿Hace falta fontanero? |
|---|---|---|---|
| Bajo fregadero 30-40 L | Racor entre válvula y sifón | 30-45 min | No, bricolaje |
| Bajo fregadero 70 L (best-seller) | Racor entre válvula y sifón | 30-60 min | No, bricolaje |
| Bajo fregadero 100 L | Racor, comprobar espacio en el mueble | 45-60 min | Recomendado si el desagüe es complejo |
| De pie 120-200 L | Apoyo en suelo, conexión dedicada | Media jornada | Sí, recomendado |
| A medida (gran capacidad) | Proyecto, conexión y a veces tramitación | Según instalación | Sí, recomendado |
En el frente de las herramientas: una llave inglesa, un nivel, un cubo, papel absorbente. En el frente del material, los racores de EPDM (29,90 €) garantizan una estanqueidad que aguanta las aguas calientes y grasas mucho mejor que una junta cualquiera de ferretería. Es el tipo de detalle que, sobre el terreno, marca la diferencia entre una unión que dura un año y una que vuelve a gotear al mes.
¿Cuánto cuesta que un fontanero instale el separador?
Depende del modelo y del estado del desagüe, y encuadramos el orden de magnitud con prudencia, sin inventar tarifas. Una simple conexión bajo fregadero, cuando decides igualmente confiarla a un técnico, es una intervención breve, a menudo combinable con otro mantenimiento en la cocina. Para un modelo de pie de 120 o 200 L, con eventual repaso de las tuberías, el esfuerzo crece y el presupuesto conviene pedirlo sobre el terreno.
El razonamiento es sencillo. En el bajo fregadero, el bricolaje te ahorra la llamada y no complica nada, porque el producto está estudiado para eso. En el de pie y en las grandes capacidades, el coste del fontanero está bien empleado: evitas pendientes mal puestas y conexiones que luego pierden. Si quieres una estimación para tu caso, escríbenos a contacto@separadorgrasas.es: Javier razona contigo qué puedes montar tú mismo.
¿Qué errores de instalación evitar?
Son pocos, pero vuelven siempre los mismos. Los conocemos bien porque nos los cuentan al teléfono, normalmente con el fregadero refluyendo de fondo.
El sentido invertido. Entrada y salida no son intercambiables. Si conectas al revés, el agua no da tiempo a hacer subir las grasas y la separación falla. La flecha en el cuerpo existe a propósito: síguela.
El separador torcido. Fuera de nivel, el nivel del agua se desequilibra y la cámara de separación pierde rendimiento. Treinta segundos de nivel resuelven el problema de raíz.
La tapa inaccesible. A veces se encaja el separador tan al fondo del mueble que luego no se abre para la limpieza. Deja siempre espacio para levantar la tapa: el mantenimiento es semanal, no conviene sufrir cada vez.
La talla equivocada, que ningún montaje corrige. Un separador bien instalado pero infradimensionado se satura igual. Antes de montar, comprueba la capacidad: nuestra guía de errores a evitar al comprar un separador y la elección entre bajo fregadero o de pie aclaran el punto en cinco minutos.
¿Qué información dar al fontanero antes de que venga?
Si decides encargar el montaje, la diferencia entre una intervención limpia y una visita que se alarga suele estar en lo que el profesional sabe antes de subir a la furgoneta. Un fontanero que llega informado trae el material adecuado; uno que llega a ciegas se va a comprar piezas a media instalación. Esto es lo que conviene mandarle por escrito con antelación:
- El modelo y la capacidad del separador, y si es bajo fregadero o de pie. No es lo mismo trabajar dentro de un mueble que conectar un equipo apoyado en el suelo.
- El caudal máximo del equipo en litros por hora, porque condiciona el diámetro y la pendiente del ramal de salida.
- Una foto del bajo fregadero actual, con el sifón y la bajante visibles.
- El diámetro de la tubería de desagüe existente, medido en la propia tubería, no estimado a ojo.
- Si hay lavavajillas profesional conectado al mismo ramal y si descarga agua caliente.
- La ventana horaria real en la que la cocina puede estar parada. Trabajar con servicio en marcha alarga cualquier intervención.
¿Cómo se comprueba que la instalación ha quedado bien?
Tanto si lo has montado tú como si lo ha hecho un profesional, la puesta en servicio se cierra con una comprobación en cinco pasos. Hacerla el mismo día, antes de reanudar el servicio, es lo que evita descubrir un problema en plena hora punta.
- Sentido del flujo. Verifica que la entrada recibe el agua del fregadero y la salida va hacia la bajante. Invertirlas anula la separación por completo, y es el error que más veces nos cuentan por teléfono.
- Nivelación. Comprueba con un nivel que el equipo está horizontal. Una cuba inclinada acumula la costra de grasa en un solo lado y pierde parte de su volumen útil.
- Llenado con agua limpia. Llena el separador antes de la primera descarga real. Un equipo que empieza vacío deja pasar el primer vertido sin separar nada.
- Prueba de estanqueidad. Abre el grifo con caudal sostenido durante unos minutos y pasa la mano seca por cada racor, por la junta de la tapa y por la unión con la bajante. Cualquier humedad se corrige apretando o reasentando la junta, nunca forzando.
- Prueba de caudal real. Reproduce la peor situación de tu cocina: fregadero abierto y, si lo hay, lavavajillas descargando a la vez. Si el nivel dentro de la cuba sube y no baja, el ramal de salida está justo o el equipo se ha quedado corto de caudal.
Anota la fecha de la puesta en servicio en el registro de mantenimiento. Es la primera línea del documento que después te van a pedir.
¿Qué caudal debe soportar la conexión según el modelo?
El diámetro y la pendiente del ramal de salida tienen que estar a la altura del caudal que el separador puede entregar. Si el equipo admite más agua de la que la tubería posterior es capaz de evacuar, el cuello de botella se traslada a la salida y el nivel sube dentro de la cuba. Esta es la referencia por modelo.
| Capacidad | Caudal máximo | Formato | Precio |
|---|---|---|---|
| 30 L | 60 L/h | Bajo fregadero | 295 € |
| 40 L | 80 L/h | Bajo fregadero | 345 € |
| 60 L | 120 L/h | Bajo fregadero | 459 € |
| 70 L | 140 L/h | Bajo fregadero | 499 € |
| 100 L | 200 L/h | Bajo fregadero | 639 € |
| 120 L | 240 L/h | De pie | 799 € |
| 200 L | 400 L/h | De pie | 1049 € |
En los modelos de pie, con 240 y 400 litros por hora, esta comprobación deja de ser opcional: son los caudales que más exigen al ramal existente y donde una salida infradimensionada se nota enseguida. Si tienes dudas sobre tu instalación, escríbenos a contacto@separadorgrasas.es antes de comprar y lo revisamos con la foto del desagüe.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta un fontanero para instalar un separador de grasas bajo el fregadero?
No, en la mayoría de los casos lo conectas tú solo. El modelo bajo fregadero se intercala entre la válvula y el sifón con dos racores de EPDM, en 30 a 60 minutos, sin obra. El de 70 L (499 €) es el best-seller precisamente por esta sencillez.
¿Para qué modelos conviene llamar a un profesional?
Para los modelos de pie en el suelo (120 L a 799 €, 200 L a 1.049 €), para las grandes capacidades a medida y cuando el desagüe existente hay que rehacer. En estos casos el fontanero ajusta pendientes y conexiones correctamente y evita fugas futuras.
¿Cuánto tiempo requiere la instalación de bricolaje?
Para un separador bajo fregadero, entre 30 y 60 minutos la primera vez. Bastan una llave inglesa, un nivel, un cubo y los racores de EPDM (29,90 €). Desde la segunda instalación se baja a un cuarto de hora.
¿Cuál es el error de montaje más común?
Invertir el sentido de entrada y salida: el agua no da tiempo a separar las grasas y el rendimiento se hunde. La flecha en el cuerpo indica la dirección de circulación, hay que respetarla. El otro error frecuente es apoyar el separador fuera de nivel.
¿La instalación debe estar acreditada para la autorización de vertido?
Depende del Ayuntamiento y del gestor del servicio de aguas. Algunos piden que la conexión la ejecute una empresa habilitada en fase de autorización de vertido. Consulta la ordenanza municipal de vertidos antes de proceder.
¿Qué información conviene dar al fontanero antes de que venga?
El modelo y la capacidad, si es bajo fregadero o de pie, el caudal máximo del equipo en litros por hora, una foto del bajo fregadero actual, el diámetro medido de la tubería de desagüe, si hay lavavajillas profesional en el mismo ramal y la ventana horaria sin servicio.
¿Cómo se comprueba que la instalación ha quedado bien?
Con cinco comprobaciones antes de reanudar el servicio: sentido del flujo respetado, equipo nivelado, cuba llena de agua limpia, prueba de estanqueidad palpando cada racor en seco y prueba de caudal reproduciendo la peor situación de la cocina. Anota después la fecha en el registro de mantenimiento.
¿Qué caudal debe soportar el ramal de salida?
El mismo que entrega el separador: 60 litros por hora en el modelo de 30 L, 140 en el de 70 L, 200 en el de 100 L y hasta 400 en el de 200 L. Si la tubería posterior evacua menos, el nivel sube dentro de la cuba.
Fuentes oficiales
- Norma técnica UNE-EN 1825-1 y -2 (construcción y dimensionamiento): UNE, Asociación Española de Normalización
- Vertidos de aguas residuales y autorización de vertido: Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO)
- Higiene alimentaria y APPCC en las cocinas profesionales: AESAN, Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición
Descubre toda la gama de separadores de grasas de acero inoxidable
Leer también
- Inspección sanitaria y de saneamiento: cómo prepararse
- Separador de grasas 100 litros: la talla de alto volumen
- Separador de grasas certificado UNE-EN 1825: guía
- Sustituir el separador de plástico por uno de acero inoxidable 304
- Separador de grasas para ferias, fiestas y eventos
- Separador de grasas para 50 cubiertos al día