Respuesta rápida: una escuela infantil con cocina propia que sirve de 25 a 40 menús al día, contando a las educadoras, necesita el separador inox de 40 L bajo fregadero, a 345 € sin IVA. Si el lavavajillas es profesional, suba al de 60 L (459 € sin IVA). Con catering y menos de 25 menús, el de 30 L (295 € sin IVA) suele bastar.
Actualizado el 6 de octubre de 2026 por el equipo técnico de Separadorgrasas.
Si su centro ya tiene claros sus menús, consulte la ficha del separador de grasas inox de 40 L, verifique la talla con la calculadora de capacidad o solicite un presupuesto con una foto del mueble bajo el fregadero.
La cocina de una escuela infantil tiene poco que ver con la de un restaurante. No hay freidora encendida durante horas ni plancha que suelte grasa animal a cada servicio. Hay purés de verdura con un chorro de aceite de oliva en crudo, triturados de pollo o de pescado, yogures, leche, a veces mantequilla en la merienda, y un lavavajillas que trabaja más que cualquier fogón. Por eso la pregunta que se hace la dirección de un centro de 0 a 3 años no es solo qué talla comprar, sino si de verdad hace falta un separador de grasas, y cómo encajarlo bajo un fregadero que ya está lleno de tuberías. Esta página responde a las dos preguntas en orden: primero un árbol de decisión, después la instalación paso a paso.
Lo que baja por el fregadero de una cocina de 0 a 3 años
Antes de decidir conviene mirar qué contiene el agua que sale de esta cocina. La grasa de una escuela infantil es discreta, pero existe, y tiene tres orígenes principales.
El primero es el aceite de oliva de los purés y triturados. Se añade en crudo o al final de la cocción, y lo que no se come vuelve en el plato o en el cuenco. Al fregar, ese aceite se emulsiona con los restos de verdura y se va con el agua. El segundo es la grasa láctea: leche entera, yogur, queso fresco, nata en algunas recetas, y la mantequilla de las tostadas de la merienda. La grasa de la leche se dispersa en gotas muy finas, y en agua caliente tarda en subir a la superficie. El tercero es la grasa de las carnes y pescados que se cuecen para los triturados: el caldo de cocción del pollo o de la merluza lleva grasa disuelta que aparece cuando se vacía la olla.
A esto se suma un rasgo de estas cocinas: la vajilla es numerosa y pequeña. Platos de colores, cuencos, cucharas de bebé, vasos con asas, baberos lavables en algunos centros. Todo pasa por el lavavajillas varias veces al día, porque comen los grupos de mayores, después los de bebés, y a media tarde llega la merienda. Más ciclos de lavado significan más agua caliente con detergente, el medio en que la grasa se separa peor.
No hay cifras oficiales de grasa por menú infantil y no vamos a dar ninguna. El razonamiento es cualitativo: poca grasa por plato, pero muy repartida, muy emulsionada y vertida con mucha agua caliente.
El árbol de decisión, rama por rama
El árbol tiene cuatro preguntas. Cada una descarta caminos o cambia la talla, y entre todas llevan a una de cuatro respuestas: no hace falta un separador propio en esa cocina, el de 30 L, el de 40 L o una talla superior.
Pregunta 1: ¿su escuela cocina o recibe la comida hecha?
Hay tres situaciones habituales. En la primera, la escuela tiene cocina propia: compra materias primas, cocina cada día y friega ollas, cazos, batidoras y vajilla. En la segunda, recibe la comida de una empresa de catering en línea caliente: llega en recipientes isotermos, se sirve y se friegan la vajilla y los recipientes que no sean de un solo uso. En la tercera, el catering llega en línea fría: platos cocinados y enfriados que la escuela regenera en horno o en baño maría y sirve.
Con cocina propia, siga a la pregunta 2. Con catering, en caliente o en frío, la cocina sigue fregando grasa, pero menos: el aceite de cocción se queda en la cocina central del catering. Aun así, los platos, cuencos y recipientes que vuelven llevan restos de purés con aceite, de guisos y de lácteos. Si el lavado se hace en el centro, siga también a la pregunta 2, pero sepa que su caso estará en la parte baja de la tabla.
Pregunta 2: ¿cuántos menús sirve en el día más cargado?
Cuente a todos los que comen en el centro, no solo a los niños matriculados. En una escuela infantil comen también las educadoras de los turnos de mediodía y, a veces, el personal de cocina y limpieza. Los bebés que solo toman biberón y algún puré pesan menos en el fregadero que un niño de dos años con primer plato, segundo y postre. Más abajo encontrará la tabla de equivalencias que usamos para esa cuenta.
El número que importa es el del día más cargado: con todos los grupos completos, con el aula de verano funcionando si la hay. Un separador funciona bien con menos carga de la prevista; con más, la grasa atraviesa el equipo y sigue hacia la red.
Pregunta 3: ¿qué lavavajillas tiene?
Esta pregunta pesa más en una escuela infantil que en casi cualquier otra cocina, porque aquí el lavavajillas no es una comodidad. El artículo 30.11 del Real Decreto 1086/2020, en la redacción del Real Decreto 1021/2022, exige que las vajillas, cubiertos y contenedores que no sean de un solo uso se higienicen mediante métodos mecánicos, con un sistema que asegure su limpieza y desinfección, u otros equivalentes aceptados por la autoridad competente. En la práctica, todos los centros con comedor tienen una máquina.
Si la máquina es profesional, de cesta o de capota, con ciclos cortos y agua muy caliente, nuestra regla de dimensionado manda subir una franja. Si es una máquina de menor producción, la talla se queda en la que indica la tabla. Ante la duda, mire la placa del aparato y la duración del ciclo: los ciclos de pocos minutos que se encadenan durante una hora son los que más cargan el separador.
Pregunta 4: ¿hay hueco bajo el fregadero?
Las tallas de 30 y 40 L se instalan bajo el fregadero. Si el mueble no tiene hueco libre suficiente o si la salida de la pared está demasiado alta, la solución no es renunciar al equipo sino buscar otro sitio cercano, siempre accesible. La sección de instalación, más abajo, explica cómo medirlo. Si tras las cuatro preguntas su caso apunta a 120 L o más, el equipo ya es de pie y conviene que nos escriba desde la página de contacto antes de comprar.
| Pregunta | Si la respuesta es... | Entonces |
|---|---|---|
| 1. ¿Cocina propia o catering? | Catering y la vajilla se lava fuera del centro | En esa cocina apenas se vierte grasa: consulte con quien gestiona la red del edificio antes de instalar |
| 1. ¿Cocina propia o catering? | Catering en línea fría o caliente con lavado en el centro | Pase a la pregunta 2; su caso suele quedar en la franja baja |
| 1. ¿Cocina propia o catering? | Cocina propia | Pase a la pregunta 2 |
| 2. ¿Cuántos menús en el día más cargado? | Hasta 25 cubiertos equivalentes | Base: 30 L bajo fregadero, 295 € |
| 2. ¿Cuántos menús en el día más cargado? | De 25 a 40 | Base: 40 L bajo fregadero, 345 € |
| 2. ¿Cuántos menús en el día más cargado? | De 40 a 60 | Base: 60 L bajo fregadero, 459 € |
| 3. ¿Lavavajillas profesional? | Sí, de cesta o de capota con ciclos encadenados | Suba una franja respecto a la base |
| 3. ¿Lavavajillas profesional? | No, máquina de baja producción | Mantenga la base |
| 4. ¿Hueco bajo el fregadero? | Sí, con la altura de entrada compatible | Instalación bajo fregadero, paso a paso más abajo |
| 4. ¿Hueco bajo el fregadero? | No | Busque un emplazamiento cercano y accesible, o pida consejo |
Cómo contar los menús de un centro de 0 a 3 años
Nuestras tablas de tallas hablan de cubiertos al día. En una escuela infantil esa unidad necesita una traducción, porque un lactante, un niño de dos años y una educadora no generan la misma vajilla ni la misma grasa. El criterio que proponemos no procede de ningún texto oficial: es una regla práctica de equivalencia. Un lactante que toma biberón y algún puré cuenta como medio cubierto; un niño de uno a tres años con comida completa cuenta como un cubierto; una educadora o un trabajador que come en el centro cuenta como un cubierto. La merienda no se suma aparte: se considera incluida.
| Composición del centro (ejemplo) | Cálculo | Cubiertos equivalentes | Modelo de base | Precio sin IVA |
|---|---|---|---|---|
| 12 lactantes, 10 niños de 1 a 3 años, 3 educadoras | 6 + 10 + 3 | 19 | 30 L bajo fregadero | 295 € |
| 8 lactantes, 22 niños de 1 a 3 años, 5 educadoras | 4 + 22 + 5 | 31 | 40 L bajo fregadero | 345 € |
| 10 lactantes, 35 niños de 1 a 3 años, 6 educadoras | 5 + 35 + 6 | 46 | 60 L bajo fregadero | 459 € |
| 14 lactantes, 60 niños de 1 a 3 años, 9 educadoras | 7 + 60 + 9 | 76 | 70 L bajo fregadero | 499 € |
| 16 lactantes, 90 niños de 1 a 3 años, 12 educadoras | 8 + 90 + 12 | 110 | 100 L bajo fregadero | 639 € |
Después de situar su centro en la tabla, aplique la pregunta 3: con lavavajillas profesional, suba una franja. Así, la escuela del segundo ejemplo, con 31 cubiertos equivalentes y una máquina de capota, pasaría del de 40 L al de 60 L. Compare también el caudal de su hora de fregado con el caudal máximo de cada modelo: 60 L/h para el de 30 L, 80 L/h para el de 40 L, 120 L/h para el de 60 L. En una escuela infantil, la hora de fregado suele coincidir con la siesta de los niños, cuando la cocina friega todo lo de la comida a la vez.
Si su centro es un colegio con varios cientos de comensales, el caso es otro: el artículo sobre el separador de grasas para comedor de empresa y escolar trata esos volúmenes. Esta página se centra en las cocinas pequeñas de 0 a 3 años.
Las normas que dan forma a esta cocina
Ninguna norma sanitaria habla del separador de grasas en una escuela infantil, pero varias explican por qué esta cocina se organiza como se organiza y, con ello, qué agua llega al desagüe.
La Ley 17/2011, de seguridad alimentaria y nutrición, dedica su artículo 40 al ámbito escolar. El apartado 3 pide que las comidas servidas en escuelas infantiles y centros escolares sean variadas, equilibradas y adaptadas a las necesidades nutricionales de cada grupo de edad, supervisadas por profesionales con formación acreditada en nutrición humana y dietética. En una escuela de 0 a 3 años eso se traduce en varias texturas el mismo día: puré liso para los más pequeños, triturado con grumos para los siguientes, comida en trozos para los mayores. Tres preparaciones distintas son tres juegos de ollas y batidoras que fregar.
El apartado 4 obliga a facilitar a las familias la programación mensual de los menús. Para la cocina, esa programación es una herramienta útil también para el separador: los días con guiso, con pescado cocido o con postre lácteo son los de más carga grasa, y se pueden prever con un mes de antelación para programar la limpieza de la cesta.
El apartado 5 prevé menús especiales para el alumnado con alergias o intolerancias diagnosticadas por especialistas, cuando las condiciones de organización e instalaciones lo permitan, y exige menús alternativos en caso de intolerancia al gluten. Si la cocina no puede elaborarlos con la seguridad exigida, se facilitan medios de refrigeración y calentamiento de uso exclusivo para el menú que aporta la familia. Cada menú especial implica utensilios propios y lavados separados, y más ciclos de lavavajillas.
El Real Decreto 126/2015, en su artículo 4.1, exige que la información obligatoria de los alimentos sin envasar servidos a colectividades incluya las menciones de las sustancias que causan alergias o intolerancias. No afecta al desagüe, pero refuerza la separación de utensilios que ya hemos visto.
El artículo 30 del Real Decreto 1086/2020, en la redacción del Real Decreto 1021/2022, añade dos obligaciones concretas para las escuelas infantiles. El apartado 8 cita expresamente las escuelas infantiles entre los establecimientos que deben disponer de comidas testigo. El apartado 10 fija sus condiciones: identificadas y fechadas, una ración individual de al menos 100 g, conservadas a 4 °C o menos, o congeladas a -18 °C o menos, durante un mínimo de siete días. Y el apartado 11, ya citado, impone la higienización mecánica de vajillas y cubiertos. Estas tres reglas explican por qué en una escuela infantil el lavavajillas es la pieza central y por qué la cocina necesita un orden riguroso en un espacio reducido.
Por último, el Reglamento (CE) 852/2004 pide, en su anexo II, capítulo I, punto 8, que las redes de evacuación sean suficientes y estén concebidas y construidas de modo que se evite todo riesgo de contaminación. Un separador mal situado, con la tapa en mitad del paso o con el vaciado cruzando una zona limpia, va en contra de ese principio. El Código Técnico de la Edificación, en su DB-HS 5, apartado 3.3.1.5, prevé el separador de grasas cuando se espera que las aguas transporten una cantidad excesiva de grasa. La página de normativa vigente reúne estas referencias.
Instalación bajo el fregadero, paso a paso
Las tallas de 30 y 40 L son las que más se instalan en escuelas infantiles. Los pasos que siguen están pensados para ellas y para una cocina que sigue funcionando el resto de la semana. La instalación la hace un fontanero o el personal de mantenimiento del centro; aquí le explicamos qué comprobar para que el resultado sea correcto.
Paso 1: medir el hueco y las alturas
El de 30 L mide 400 x 300 x 250 mm y el de 40 L, 450 x 300 x 300 mm (largo x ancho x alto). Mida el interior libre del mueble bajo el fregadero, descontando bisagras, zócalos y el sifón actual. Después mida dos alturas desde el suelo del mueble: la de la salida del fregadero y la de la toma de desagüe en la pared.
La entrada del separador está a 194,5 mm de altura en el de 30 L y a 244,5 mm en el de 40 L. La tubería que viene del fregadero tiene que llegar a esa boca con pendiente descendente, de modo que la salida del sifón del fregadero debe quedar por encima. La salida del separador está a 164,5 mm en el de 30 L y a 214,5 mm en el de 40 L, y la tubería que va hacia la pared debe seguir bajando desde ahí. Si la toma de la pared queda más alta que la salida del separador, el agua no correrá: hay que bajar la toma o elegir otro emplazamiento.
Paso 2: un sifón por aparato
El Código Técnico, en el apartado 3.3.1.1, letra j) del DB-HS 5, establece que el desagüe de fregaderos y lavavajillas debe hacerse con sifón individual. Mantenga el sifón del fregadero y el del lavavajillas, cada uno en su derivación, antes de que el agua llegue al separador. La tabla 4.1 del mismo documento fija para fregaderos de cocina y lavavajillas en uso público un diámetro mínimo de sifón y derivación individual de 50 mm. Una escuela infantil con comedor es uso público: no reduzca a 40 mm.
Paso 3: conectar con racores de 50 mm
Todos nuestros modelos tienen entrada y salida de 50 mm. Los racores EPDM de 50 mm (29,90 € sin IVA) hacen la unión estanca con la tubería existente y absorben pequeños desalineamientos. El EPDM aguanta el agua caliente del lavavajillas y los detergentes habituales. Apriete las abrazaderas a mano y repase después de la primera semana de uso.
Paso 4: no tapar la ventilación
El apartado 3.3.1.5 del DB-HS 5 indica que el separador debe estar provisto de una abertura de ventilación próxima al lado de descarga. Bajo un fregadero es tentador apoyar cajas o productos de limpieza encima del equipo: deje libre esa zona. El instalador decide cómo se conecta la ventilación con el resto de la red del edificio; lo que no debe hacerse es taparla.
Paso 5: llegar a la tapa sin mover nada
El mismo apartado exige una tapa de registro totalmente accesible para las limpiezas periódicas. En una escuela infantil, donde el mueble bajo el fregadero suele guardar también los productos de limpieza bajo llave, esta condición se cumple solo si la persona que limpia la cesta puede abrir la tapa y sacarla en vertical sin retirar nada. Pruébelo con la cesta real antes de dar la instalación por terminada. Si para llegar hay que vaciar el mueble, la cesta se limpiará menos de lo debido.
Paso 6: lejos de la biberonería
Muchas escuelas infantiles reservan un espacio aparte para preparar biberones y papillas de los lactantes. Ese espacio es zona limpia. El separador, su tapa y todo su mantenimiento deben quedar en la cocina general, nunca en la biberonería ni en su paso. Tampoco conviene que la manguera del gestor que vacía el equipo atraviese esa zona. Si la biberonería tiene su propio fregadero, decida con el instalador si su desagüe va o no al separador según el trazado de la red: el Código Técnico pide que al separador vayan las aguas afectadas por grasas, y lo importante es que la instalación no obligue a abrir nada dentro de la zona de biberones.
Paso 7: llenar de agua y probar
Antes de la primera comida, llene el separador de agua limpia, abra el grifo del fregadero y lance un ciclo de lavavajillas. Compruebe que no hay fugas en los racores, que el agua sale con normalidad por la toma de la pared y que la tapa cierra bien. Haga la prueba un viernes por la tarde o en un día sin niños, para corregir cualquier detalle sin prisa.
| Paso | Qué se comprueba | Material o herramienta | Cuándo hacerlo |
|---|---|---|---|
| 1. Medir | Hueco libre y alturas de salida del fregadero y de la toma de pared | Metro, nivel, ficha del modelo | Antes de pedir |
| 2. Sifones | Un sifón individual por fregadero y por lavavajillas, 50 mm | Sifones existentes o nuevos | Al preparar la instalación |
| 3. Conexión | Uniones estancas en entrada y salida de 50 mm | Racores EPDM 50 mm, destornillador para abrazaderas | Día de la instalación |
| 4. Ventilación | Abertura cercana a la descarga libre y conectada | Según el trazado de la red | Día de la instalación |
| 5. Acceso | Tapa y cesta salen sin mover nada | La propia cesta del equipo | Al terminar |
| 6. Zonas | Ningún paso por la biberonería | Plano de la cocina | Al elegir el sitio |
| 7. Prueba | Sin fugas y con salida normal | Agua limpia, un ciclo de lavavajillas | Día sin niños, antes del primer servicio |
El artículo con la guía práctica para instalar un separador bajo el fregadero amplía los detalles de fontanería, y la página de instalación y mantenimiento resume los cuidados básicos.
Mantenimiento en un centro con niños
En una escuela infantil el mantenimiento del separador tiene una condición que no existe en un restaurante: se hace con niños en el edificio. Por eso proponemos organizarlo por horarios.
La cesta inox se saca y se vacía al terminar la jornada de cocina, cuando los niños ya no están en el comedor. En un centro sin fritura, la limpieza diaria de la cesta es una recomendación de uso, no una obligación: si su carga es baja, puede bastar con hacerlo cada dos o tres días, siempre que la cesta no llegue a colmatarse. Los sólidos van al contenedor de orgánico.
El vaciado completo del separador se hace cada 6 a 8 semanas, a cargo de un gestor autorizado que le entrega un justificante. Programe ese vaciado fuera del horario lectivo: por la tarde después del cierre, o a primera hora antes de que lleguen las familias. Así nadie cruza la cocina con mangueras mientras hay niños cerca y los olores del vaciado se ventilan antes del día siguiente.
El DB-HS 5, en su apartado 7, indica que cada 6 meses se limpiará el separador de grasas y fangos si existiera. Ese plazo es el mínimo del reglamento de edificación; en una cocina que funciona todos los días lectivos, el ritmo de 6 a 8 semanas es el que mantiene el equipo trabajando. Guarde los justificantes junto al plan APPCC de la cocina, que el artículo 5 del Reglamento 852/2004 exige basar en sus principios.
Para la limpieza de la cesta y de las paredes interiores, el kit de mantenimiento (cepillo, espumadera y espátula, 49,90 € sin IVA) se guarda junto al equipo, fuera del alcance de los niños. El artículo sobre el kit de mantenimiento y los racores EPDM explica el uso de cada pieza. Y si duda entre las dos tallas pequeñas, el artículo sobre el separador de 30 litros y para qué cocina va bien le ayudará a decidir.
Dos costumbres de cocina reducen la carga del separador más que cualquier talla. La primera: los restos de puré y de leche de los cuencos se rascan al cubo de orgánico antes de pasar la vajilla al lavavajillas. La segunda: el caldo de cocer el pollo o el pescado de los triturados se deja enfriar y se le retira la capa de grasa antes de desecharlo. Con estas dos costumbres, una cocina de 30 menús envía al separador poco más que el agua de lavado.
Entrega
Disponible: envío el mismo día si se pide antes de las 12 h, si no al día siguiente; después, entrega con SEUR en 3 días. Todos los modelos son de acero inoxidable 304, con cesta inox extraíble y tapa estanca. Si quiere aprovechar unas vacaciones escolares para instalar, calcule con estos plazos y tenga el hueco medido antes de pedir.
Preguntas frecuentes de las escuelas infantiles
¿Una escuela infantil que recibe la comida de un catering necesita separador de grasas?
Depende de dónde se friega. Si la vajilla y los recipientes vuelven al catering sin lavar, la cocina del centro apenas vierte grasa. Si se lavan en el centro, el agua lleva restos de purés con aceite, de guisos y de lácteos, y el supuesto del apartado 3.3.1.5 del DB-HS 5 puede cumplirse. En ese caso, con menos de 25 menús, el de 30 L suele bastar.
¿Cómo cuento a los bebés que solo toman biberón?
Nuestro criterio práctico es contar a cada lactante como medio cubierto: genera biberones, alguna papilla y poca vajilla. Los niños de uno a tres años con comida completa cuentan como un cubierto, igual que cada educadora que come en el centro.
¿El agua de lavar biberones debe pasar por el separador?
Lleva grasa láctea en pequeña cantidad. Si el fregadero de la biberonería comparte red con la cocina, su agua llegará al separador según el trazado. Lo que no debe hacerse es colocar el equipo o su tapa dentro de la biberonería: esa zona tiene que quedar libre de cualquier tarea de mantenimiento.
¿Los menús especiales para alergias cambian la talla del separador?
No cambian el número de comensales, pero sí el de lavados: utensilios propios, recipientes separados y ciclos de lavavajillas adicionales. Si su centro elabora varios menús especiales a diario y tiene lavavajillas profesional, tómelo como un motivo más para subir una franja.
¿Se puede vaciar el separador mientras los niños duermen la siesta?
Es mejor no hacerlo. El vaciado completo implica abrir el equipo, mover residuos y, a veces, olores durante un rato. Programe el vaciado del gestor fuera del horario lectivo. La limpieza rápida de la cesta, en cambio, puede hacerse al terminar el fregado de la comida si la cocina está separada de las aulas.
¿Qué hago con las comidas testigo cuando caducan?
Las comidas testigo se conservan un mínimo de siete días, según el artículo 30.10 del RD 1086/2020. Pasado ese plazo se desechan: el contenido va al contenedor de orgánico y el envase a su fracción de residuos, nunca por el fregadero.
¿El de 30 L cabe bajo un fregadero de escuela infantil?
Mide 400 x 300 x 250 mm, con la entrada a 194,5 mm de altura. Cabe bajo la mayoría de los fregaderos de un seno si el mueble no está ocupado por otros aparatos, pero hay que comprobar que la salida del sifón del fregadero quede por encima de la entrada y que la toma de pared quede por debajo de la salida, a 164,5 mm.
Fuentes oficiales
- Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición: artículo 40, apartados 3, 4 y 5
- Real Decreto 1021/2022, de 13 de diciembre, disposición final segunda: artículo 30 del Real Decreto 1086/2020, apartados 8, 10 y 11
- Real Decreto 126/2015, de 27 de febrero, información alimentaria de los alimentos sin envasar: artículo 4
- Código Técnico de la Edificación, DB-HS 5 Evacuación de aguas: apartados 3.3.1.1 j) y 3.3.1.5, tabla 4.1 y apartado 7
- Reglamento (CE) n.º 852/2004, relativo a la higiene de los productos alimenticios: artículo 5 y anexo II, capítulo I, punto 8
¿Ya ha recorrido el árbol? Confirme su talla con la calculadora de capacidad, revise la ficha del separador inox de 40 L o pida un presupuesto con las medidas de su mueble.