Separador de grasas para asador de pollos: rustidor, freidora, domingo

Respuesta rápida: un asador de pollos para llevar se dimensiona por su día fuerte, el domingo. Con 40 a 60 pollos ese día y freidora de patatas, suba una franja: separador inox de 70 L bajo fregadero, 499 € sin IVA. Con 60 a 90 pollos, el de 100 L (639 € sin IVA).

Actualizado el 6 de octubre de 2026 por el equipo de Separadores de Grasas. Precios leídos en nuestra tienda en esa fecha.

Un asador de pollos para llevar trabaja al revés que un restaurante. Casi no hay platos ni cubiertos que fregar, la sala es un mostrador y la mayor parte de la venta se concentra en unas pocas horas del sábado y, sobre todo, del domingo a mediodía. Lo que llega al desagüe no son restos de comida de los clientes: son los espetones, las horquillas, las bandejas de recogida del rustidor, las cestas de la freidora y los recipientes de la vitrina caliente. Esta guía está escrita para ese negocio concreto, y no para la parrilla de brasa con servicio en mesa, que tiene su propia guía de separador de grasas para asador y parrilla.

En un asador para llevar no se friegan platos: se friegan hierros

La carga del separador en un asador de pollos depende del equipo de cocción, no de la clientela. Cada pollo pasa por un espetón o una horquilla, suelta grasa y jugo durante el asado, y deja su huella en la bandeja inferior del rustidor. Al final del turno, todo ese metal pringado acaba en el fregadero con agua caliente y desengrasante, y es esa agua la que tiene que atravesar el separador de grasas antes de llegar a la red.

Esto cambia la forma de pensar el tamaño. En un restaurante el número de cubiertos dice cuántos platos y vasos se lavan. En un asador para llevar el cliente se va con su bolsa y su envase, y el fregadero solo ve el material de producción. Por eso la unidad útil no es el comensal sino el pollo asado: cuantos más pollos giran en el rustidor, más espetones, más bandejas y más grasa cocida hay que despegar.

El segundo rasgo propio del oficio es la concentración en el tiempo. La limpieza fuerte no se reparte a lo largo del día: llega de golpe cuando se apaga el rustidor, normalmente después del pico del mediodía. En pocos minutos se friegan las bandejas, se aclaran los espetones y se vacían los senos del fregadero. Un separador que funciona holgado entre semana puede recibir el domingo, en media hora, más grasa que en tres días laborables.

La bandeja del rustidor: el jugo se vende, la grasa se recoge aparte

La bandeja de recogida del asador rotativo contiene dos cosas distintas, y tratarlas igual es el error que más grasa manda al desagüe. Arriba se acumula la grasa fundida del pollo, amarilla y líquida mientras está caliente. Debajo queda el jugo, más oscuro, que muchos asadores reservan para napar el pollo o acompañar las patatas. Ninguna de las dos fracciones debe bajar por el fregadero.

La grasa que usted retira de esa bandeja tiene nombre legal. La Ley 7/2022 de residuos define en su artículo 2 a) el aceite de cocina usado como el «residuo de grasas de origen vegetal y animal que se genera tras ser utilizado en el cocinado de alimentos en el ámbito doméstico, centros e instituciones, hostelería, restauración y análogos». La grasa de pollo de la bandeja entra en esa definición igual que el aceite agotado de la freidora.

La misma ley exige recogerla por separado. Su artículo 25.3 establece que, para los residuos comerciales no gestionados por la entidad local, la separación en origen y la recogida separada del aceite de cocina usado son obligatorias «a partir del 30 de junio de 2022». En la práctica, la grasa de la bandeja va al bidón del gestor autorizado que ya retira su aceite de freidora, no al fregadero ni al cubo de basura.

El gesto correcto es sencillo. Deje templar la bandeja lo justo para manipularla sin riesgo, vierta la grasa al bidón con un embudo ancho y raspe los restos pegados con una espátula de silicona antes de meter la bandeja en agua. Lo que sale con la espátula no entra nunca en el separador. Si el jugo no se va a vender, se trata igual: al bidón o al residuo orgánico según indique su gestor, nunca al desagüe.

Las patatas fritas: almidón al fregadero, aceite al bidón

La freidora de patatas es la segunda fuente de grasa del asador, y añade un residuo que el pollo no tiene: el almidón. Si usted corta y lava patata fresca, el agua de lavado arrastra almidón y pequeños trozos que se depositan en el fondo del separador. No es grasa, no flota y no se retira con el desnatado: ocupa volumen útil y reduce el tiempo que el agua pasa dentro de la cuba.

La fritura de patatas tiene además su propia norma sanitaria. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el Reglamento (UE) 2017/2158 hace obligatorias las medidas de mitigación de la acrilamida para los operadores de empresas alimentarias, incluidos el catering y la restauración, y las patatas fritas figuran entre los alimentos afectados. La misma página de AESAN indica que los productos derivados de las patatas fritas representan hasta el 49 % de la exposición media de los adultos.

Las recomendaciones de AESAN sobre patatas fritas, publicadas en su folleto sobre acrilamida, piden evitar freír a temperaturas mayores de 175 °C, retirar la patata cuando está dorada y limitar la reutilización del aceite de fritura. Para el separador, la consecuencia es indirecta pero real: un aceite que se cambia con más frecuencia genera más aceite usado, y ese volumen tiene que salir por el bidón del gestor, no por el fregadero al vaciar la cuba de la freidora.

La limpieza de la freidora es el momento delicado. La cuba se vacía en caliente al bidón de aceite usado; solo después se lava, con una primera pasada de papel absorbente para retirar la película de aceite y una segunda con agua y detergente. Las cestas, con su malla llena de restos fritos, se golpean sobre el cubo antes de mojarlas. Cada paso en seco es grasa que el separador no tiene que retener.

Vitrina caliente a 63 °C y pollos sobrantes: lo que añade el día después

El pollo asado para llevar es una comida preparada, y la norma de temperaturas le afecta directamente. El artículo 30 del Real Decreto 1086/2020, en la redacción que le dio la disposición final segunda del Real Decreto 1021/2022, dice que las comidas preparadas se servirán cuanto antes, «a menos que se refrigeren, congelen o se mantengan a una temperatura superior o igual a 63 °C».

El mismo artículo fija qué hacer con lo que no se vende. Si enfría pollo cocinado, en el centro del producto la temperatura «deberá disminuir de 60 °C a 10 °C en menos de dos horas». Si luego lo recalienta, hay que alcanzar al menos 74 °C durante quince segundos en el centro, y lo recalentado que no se consuma se descarta. Para un asador, esto significa vitrinas calientes con bandejas que se ensucian todo el día y abatimiento rápido de los sobrantes.

Esas exigencias tienen eco en el desagüe. Las bandejas gastronorm de la vitrina caliente acumulan grasa que se cuece durante horas y se pega como un barniz; los recipientes del abatidor o de la cámara llevan grasa ya cuajada. Ambas cosas acaban en el fregadero el día del cierre semanal o en la limpieza de primera hora. Conviene raspar y secar con papel esas bandejas igual que las del rustidor, porque la grasa de una vitrina caliente es tan densa como la del asado.

El calendario de un asador: por qué se dimensiona por el domingo

El tamaño del separador se elige para el día de más carga, no para la media de la semana. Un asador de pollos que vende poco de lunes a jueves y llena el mostrador el sábado y el domingo tiene que absorber, en esas dos jornadas, la mayor parte de su grasa semanal. Si elige el separador por la media, el fin de semana lo satura y la grasa que no cabe sigue hacia la acometida.

El problema se agrava porque el pico de venta y el pico de limpieza se suceden sin pausa. El domingo se asa desde primera hora, se despacha hasta media tarde y se limpia todo el material justo después. El separador recibe en ese momento el agua más caliente y más cargada de toda la semana, cuando su capa de grasa ya es gruesa por el trabajo del sábado. Es la hora en que un equipo pequeño deja escapar grasa.

Las fechas especiales empujan aún más. Los festivos, las fiestas locales y las semanas de encargos grandes repiten el patrón del domingo varios días seguidos. Si su calendario tiene puentes o fiestas en las que el rustidor no para, tome como referencia esas jornadas y no un domingo normal. Y si además prepara arroces o guisos de encargo para llevar, cuente las paelleras y cazuelas que se friegan ese día como carga añadida.

Cálculo paso a paso para un asador de pollos

El método de esta guía traduce los pollos del día fuerte a la tabla de cubiertos de la tienda y aplica la regla de la casa: si cocina con mucha fritura, plancha o tiene lavavajillas profesional, suba una franja. Es una regla práctica de orientación; cuando el ayuntamiento o la empresa de aguas pidan un cálculo formal, manda el tamaño nominal de la norma UNE-EN 1825-2.

  1. Cuente los pollos del día fuerte. Use el dato real de su caja o de sus hojas de encargo del domingo o del festivo más cargado, no una estimación de memoria.
  2. Sume los encargos de cocina. Cada bandeja de arroz, guiso o guarnición caliente que se elabora aparte y genera una pieza que fregar cuenta como una unidad más.
  3. Lea la franja en la tabla de cubiertos. Trate esa suma como cubiertos al día y busque el modelo que la cubre.
  4. Suba una franja si hay freidora. Rustidor más freidora de patatas es la situación típica de cocina con mucha fritura, y la regla de la casa se aplica sin excepción.
  5. Compruebe el seno del fregadero. Calcule el volumen de agua de un seno lleno y compárelo con la capacidad del modelo elegido.

Ejemplo 1: asador de barrio con 50 pollos el domingo

Un asador de barrio despacha 50 pollos el domingo, con patatas fritas de freidora y sin encargos de cocina. La suma es 50 unidades, que caen en la franja de 40 a 60 cubiertos: el separador de 60 L. Como hay freidora, se sube una franja y la elección pasa al separador de grasas inox de 70 L, de 499 € sin IVA, que trabaja bajo el fregadero con un caudal máximo de 140 L/h.

Ejemplo 2: asador con 75 pollos y arroces de encargo

Un asador de mayor volumen vende 75 pollos el domingo y prepara además 10 bandejas de arroz de encargo. La suma da 85 unidades, en la franja de 60 a 90 cubiertos: el modelo de 70 L. Con la freidora de patatas en marcha se sube una franja y el resultado es el separador de grasas inox de 100 L, 639 € sin IVA, todavía instalable bajo el fregadero con sus 65 x 45 x 42 cm.

Ejemplo 3: cadena de mostrador con 130 pollos en festivo

Un local con dos rustidores llega a 130 pollos los festivos y no hace encargos aparte. Las 130 unidades entran en la franja de 90 a 140 cubiertos, que corresponde al de 100 L. Sumando la freidora se sube una franja y se llega al separador de grasas inox de 120 L de pie, 799 € sin IVA, que se apoya en el suelo junto al fregadero y admite hasta 240 L/h.

La comprobación del seno: el golpe de agua del cierre

El volumen del seno del fregadero dice si el separador aguantará el vaciado del cierre. Un seno de 50 x 40 cm lleno hasta 25 cm de altura contiene 50 x 40 x 25 = 50.000 cm³, es decir, 50 litros. Al quitar el tapón, esos 50 litros llegan al separador en muy poco tiempo, y en un equipo de 70 L representan más de dos tercios de su volumen.

El caudal máximo que indica cada ficha es el flujo continuo que el modelo trata con tiempo suficiente para que la grasa suba. Un vaciado brusco supera ese ritmo durante unos instantes y empuja el agua ya contenida hacia la salida. La cuba amortigua el golpe con su propio volumen, y por eso el tamaño importa: cuanto mayor es el separador respecto al seno, menos grasa arrastra el vaciado.

La regla práctica para un asador es no vaciar nunca los dos senos a la vez y abrir el tapón a medias. Si su fregadero tiene senos grandes y el cierre del domingo exige vaciarlos seguidos, tome el modelo de la franja superior aunque el recuento de pollos no lo pida. Si duda entre dos tamaños, la calculadora de capacidad le da una segunda lectura en un minuto.

Tabla: separador inox según los pollos del día fuerte

La tabla ya aplica la subida de franja por freidora. Sin freidora ni plancha, use la franja de la izquierda tal cual; con freidora de patatas, quédese con el modelo indicado en la columna de la derecha.

Pollos y encargos el día fuerte Sin freidora Con freidora de patatas (se sube una franja) Precio sin IVA
15 a 25 30 L 40 L bajo fregadero 345 €
25 a 40 40 L 60 L bajo fregadero 459 €
40 a 60 60 L 70 L bajo fregadero 499 €
60 a 90 70 L 100 L bajo fregadero 639 €
90 a 140 100 L 120 L de pie 799 €
140 a 220 120 L 200 L de pie 1.049 €
Más de 220, varios locales o obrador central Separador inox a medida desde 990 €

Los siete modelos son de acero inoxidable 304 y su capacidad se ha calculado con el método de dimensionado de la UNE-EN 1825-2. La disponibilidad y el plazo se indican en cada ficha. Disponible: envío el mismo día si se pide antes de las 12 h, si no al día siguiente; después, entrega con SEUR en 3 días. Puede ver todos los modelos juntos en la colección de separadores bajo fregadero y en la de separadores de pie.

Lo que exige la norma a un asador de pollos

El separador de grasas es exigible en un asador porque su agua residual transporta grasa en exceso, que es exactamente el supuesto del Código Técnico de la Edificación. El CTE DB-HS 5, en su apartado 3.3.1.5, punto 2 e), dice que el separador de grasas «debe disponerse cuando se prevea que las aguas residuales del edificio puedan transportar una cantidad excesiva de grasa, (en locales tales como restaurantes, garajes, etc.)».

En la ciudad de Valencia la referencia es la Ordenanza de Saneamiento, aprobada el 23 de diciembre de 2015 y publicada en el BOP el 10 de febrero de 2016. Su artículo 69 prohíbe verter a la red municipal cualquier agua que supere los valores de la Tabla I del Anexo I, y esa tabla fija para aceites y grasas una concentración instantánea máxima de 100 mg/l.

La misma ordenanza, en su artículo 70, prohíbe además de forma expresa los «aceites y grasas flotantes» y los residuos sólidos capaces de causar obstrucciones, citando entre ellos los huesos. Para un asador de pollos esto tiene una lectura directa: los huesos y la piel que quedan en las bandejas van a la basura, y la grasa que flota en el fregadero no puede seguir hacia la acometida sin pasar por el separador.

El permiso depende de cómo esté tramitada su actividad. Los artículos 64 a 66 de la ordenanza valenciana distinguen las actividades sujetas a licencia ambiental de la Ley 6/2014 de la Comunitat Valenciana, que necesitan esa licencia para conectarse, y los vertidos no domésticos no amparados por ella, para los que el Ayuntamiento puede otorgar una autorización de vertido junto al permiso de conexión. Si tiene dudas sobre su caso, la guía de autorización de vertido y separador de grasas repasa el trámite.

La grasa que usted saca del separador es un residuo con dueño responsable. El artículo 20 de la Ley 7/2022 obliga al productor del residuo a gestionarlo por sí mismo o entregarlo a un gestor autorizado, y añade que «dichas obligaciones deberán acreditarse documentalmente». Guarde los justificantes de entrega de la grasa del separador junto a los del aceite de freidora y la grasa del rustidor. El resumen general está en la página de normativa vigente y en la guía sobre el separador de grasas obligatorio en restaurantes.

Dónde cabe el separador en un local de mostrador

En un asador de pollos el espacio lo ocupan el rustidor, la freidora y la vitrina, y el fregadero suele quedar en la trastienda. El separador se coloca lo más cerca posible de ese fregadero, en el tramo de desagüe que recoge sus senos, para que el agua grasa no recorra metros de tubería horizontal enfriándose y dejando grasa pegada antes de llegar a la cuba.

Los modelos hasta 100 L van dentro del mueble bajo fregadero o en el hueco inferior de una mesa con seno. Mida el hueco libre real, descontando el sifón y las tomas de agua: el de 70 L pide 60 x 40 x 30 cm y el de 100 L, 65 x 45 x 42 cm. Los de 120 y 200 L se apoyan en el suelo junto al fregadero y conviene reservarles un rincón sin cajas de patatas ni bidones encima.

La tapa tiene que quedar accesible sin desmontar nada. El CTE pide que el separador tenga «una tapa de registro totalmente accesible para las preceptivas limpiezas periódicas» y «una abertura de ventilación, próxima al lado de descarga». Si algún aparato descarga directamente en el separador, debe llevar su cierre hidráulico. En un mostrador estrecho esto suele decidir entre bajo fregadero y de pie más que el propio volumen.

Las conexiones son de 50 mm. Los racores EPDM de 50 mm (29,90 € sin IVA) resisten el agua caliente del cierre y facilitan desmontar la entrada si un día hay que revisarla. La guía de instalación bajo fregadero recoge el montaje completo, incluida la conexión de un lavavajillas si lo tiene.

La freidora y el rustidor no se conectan al separador. Ningún equipo de cocción debe descargar al desagüe: su grasa se recoge en bidón. Lo único que entra en la cuba es el agua de lavado del fregadero y, si existe, del lavavajillas. Mantener esta frontera es la forma más barata de alargar el intervalo entre vaciados.

El lunes de limpieza: mantenimiento después del fin de semana

El calendario del asador marca el día del vaciado: el primer día de trabajo después del fin de semana. La regla mínima es un vaciado completo cada 6 a 8 semanas, con limpieza de la cesta de sólidos en cada vaciado. Si su asador cierra el lunes, hágalo el domingo al terminar o el martes a primera hora, en frío, cuando la grasa ha subido y forma una capa compacta fácil de retirar.

La cesta de sólidos necesita más atención que la cuba. En un asador retiene trozos de piel, restos de patata, fragmentos de rebozado y algún hueso pequeño que se escapó de la bandeja. El sábado y el domingo conviene sacarla y vaciarla al final de cada jornada, porque una cesta llena desvía el agua por encima y deja pasar sólidos al compartimento de separación.

El vaciado completo sigue siempre el mismo orden. Retire la capa de grasa de la superficie con el recipiente del kit y llévela al bidón del gestor; extraiga el agua intermedia; recoja el sedimento del fondo, que en un asador incluye el almidón de las patatas; y limpie las paredes y los tabiques antes de volver a llenar con agua fría. El kit de mantenimiento cuesta 49,90 € sin IVA.

Cada vaciado se apunta en un libro de mantenimiento: fecha, quién lo hizo, estado de la capa de grasa y destino del residuo. Ese libro, junto con los justificantes del gestor, es lo que enseñará si le inspeccionan. El CTE DB-HS 5 fija en su apartado 7, punto 6, que «cada 6 meses se limpiará el separador de grasas y fangos si este existiera»: es el mínimo legal, muy lejos del ritmo que necesita un rustidor de fin de semana. Más detalle en cada cuánto vaciar el separador de grasas.

Si la capa de grasa llega al vaciado del lunes más gruesa de lo normal o el fregadero empieza a tragar despacio el domingo por la tarde, el problema no es la frecuencia sino el tamaño. Antes de cambiar de equipo, revise que la grasa del rustidor y el aceite de la freidora no estén entrando por el fregadero; si todo eso está bien, el modelo de la franja superior es la respuesta.

Errores típicos de los asadores para llevar

Los fallos que más saturan el separador en un asador de pollos se repiten de un local a otro, y casi todos tienen arreglo sin gastar dinero.

  • Enjuagar la bandeja del rustidor en el fregadero. Es la mayor entrada de grasa animal de todo el local. La grasa líquida va al bidón y la bandeja se raspa antes de mojarla.
  • Vaciar la cuba de la freidora por el desagüe. El aceite de fritura es aceite de cocina usado y su recogida separada es obligatoria desde 2022. Ningún separador está pensado para recibir una cuba entera.
  • Dimensionar por la media de la semana. El separador que basta un miércoles se desborda el domingo. Se elige por el día fuerte o por el festivo más cargado.
  • Instalar un triturador de basuras para huesos y pieles. La ordenanza de Valencia, en su artículo 70, no admite en ningún caso los vertidos procedentes de trituradoras de basuras, y los restos triturados llenan la cesta y el fondo de la cuba.
  • Lavar la patata cortada directamente sobre el desagüe sin rejilla. El almidón y los trozos pequeños se depositan en el separador. Una rejilla o un escurridor en el seno los retiene.
  • Abrir los dos senos a la vez al cerrar. El golpe de agua empuja la grasa acumulada hacia la salida. Se vacían por tandas y con el tapón a medias.
  • Usar desengrasante concentrado en exceso. Emulsiona la grasa en gotas finas que no suben. La dosis que marca el fabricante es suficiente si antes se ha raspado en seco.

Si el agua ya baja despacio o el local huele a desagüe el lunes, la guía de separador de grasas atascado recorre las causas por orden. Y si su asador fríe mucho más que patatas, compare también con la guía de la freiduría.

Quién inspecciona en Valencia y qué arriesga un asador

En Valencia son los servicios técnicos municipales los que vigilan los vertidos a la red, según el artículo 76 de la Ordenanza de Saneamiento. El artículo 77 obliga al titular a facilitarles el acceso sin comunicación previa, y según el artículo 74 las muestras se toman en la arqueta prevista para ello: se toman y sellan tres, una en custodia para contraste y otra en poder del productor del vertido.

La ordenanza clasifica las conductas que más afectan a un asador. Su artículo 86.2 e) considera infracción grave «descuidar el mantenimiento y conservación de las instalaciones de saneamiento particulares, tanto en conducciones como en trapas», y el 86.3 c) califica como muy grave realizar vertidos prohibidos o incontrolados a la red de saneamiento. Un separador sin vaciar y una bandeja de rustidor enjuagada en el fregadero encajan en esas dos categorías.

Las cuantías están en el artículo 88: salvo previsión legal distinta, hasta 750 € las infracciones leves, hasta 1.500 € las graves y hasta 3.000 € las muy graves. El artículo 90 añade que la sanción es compatible con la obligación de reparar los daños causados a la red.

La inspección sanitaria mira el mismo fregadero desde otro ángulo. Su foco es la higiene: temperaturas de la vitrina caliente, enfriado de sobrantes, estado de las superficies y gestión de los residuos. Un separador desbordado que huele en la trastienda o un desagüe lento que encharca el suelo son hallazgos que también anotan. La guía para preparar la inspección sanitaria y de saneamiento le sirve de lista previa.

Fuera de Valencia la lógica es la misma, pero el valor límite, el artículo y el organismo cambian. Cada municipio o empresa de aguas tiene su ordenanza o reglamento de vertido, y la cifra de aceites y grasas no es igual en todas partes. Consulte la suya antes de abrir o de reformar, y si necesita una propuesta ajustada a su local, pida presupuesto con sus pollos del día fuerte y las medidas del hueco.

Preguntas frecuentes de los asadores de pollos

¿Puedo tirar la grasa de la bandeja del asador por el fregadero?

No. La grasa de pollo de la bandeja del rustidor es aceite de cocina usado según el artículo 2 a) de la Ley 7/2022, que incluye las grasas de origen animal de la hostelería, y su recogida separada es obligatoria para los negocios desde el 30 de junio de 2022. Va al bidón del gestor autorizado, igual que el aceite de la freidora.

¿Qué separador de grasas necesito si vendo 100 pollos el domingo?

Con 100 pollos el día fuerte está en la franja de 90 a 140, que corresponde al modelo de 100 L. Si además tiene freidora de patatas, suba una franja: el separador inox de 120 L de pie, 799 € sin IVA. Sin freidora ni plancha, basta el de 100 L bajo fregadero, 639 € sin IVA.

¿Hace falta trampa de grasa en un asador de pollos que solo vende para llevar?

Sí. El CTE DB-HS 5 exige el separador cuando las aguas residuales pueden transportar una cantidad excesiva de grasa, y el lavado de espetones, bandejas y cestas de freidora de un asador lo hace aunque no haya sala. Vender para llevar reduce los platos, pero no la grasa de producción que llega al fregadero.

¿Los huesos de pollo pueden ir al triturador o al separador?

No. La Ordenanza de Saneamiento de Valencia cita los huesos entre los residuos sólidos que no se pueden verter y no admite en ningún caso los vertidos procedentes de trituradoras de basuras. Los huesos y la piel se tiran a la basura; la cesta del separador solo debe retener lo que se escapa por accidente.

¿Cada cuánto vacío el separador si solo abro el fin de semana?

Cada 6 a 8 semanas, con vaciado completo y limpieza de la cesta, aunque solo abra viernes, sábado y domingo. El mejor momento es al terminar el domingo o el primer día de trabajo siguiente, en frío. La cesta de sólidos conviene vaciarla además al cierre de cada jornada fuerte.

¿La grasa del separador la puede retirar el mismo gestor que recoge el aceite de la freidora?

Depende de las autorizaciones de su gestor: pregúntele qué residuos recoge y con qué documento. Lo que no cambia es la obligación del artículo 20 de la Ley 7/2022: entregar el residuo a un gestor autorizado y acreditarlo documentalmente. Guarde juntos los justificantes del aceite, de la grasa del rustidor y de la grasa del separador.

¿Qué límite de aceites y grasas aplica Valencia a un asador?

La Ordenanza de Saneamiento de Valencia fija en la Tabla I de su Anexo I una concentración instantánea máxima de 100 mg/l de aceites y grasas para los vertidos a la red municipal, y su artículo 69 prohíbe superarla. El artículo 70 prohíbe además los aceites y grasas flotantes.

¿Cuánto cuesta un decantador de grasa bajo fregadero para un asador pequeño?

Para un asador de barrio con 25 a 40 pollos el domingo y freidora, el modelo adecuado es el de 60 L, a 459 € sin IVA. Con 40 a 60 pollos y freidora se pasa al de 70 L, a 499 € sin IVA. Ambos van bajo el fregadero.

Fuentes oficiales